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El puente de Rande al anochecer sobre la ría de Vigo, con las barcas fondeadas

De la ría
a la mesa.

adianta · cartas digitales · ría de vigo

Cruzamos la ría antes de que ronde el primer ferry. El pescado entra a las doce; a las doce y una está en la carta. Lo que se acaba, desaparece.

Scroll — está anocheciendo

  1. Un martes cualquiera.
  2. Se acaba el pescado del día.
  3. La carta se cambia al momento.
  4. Y en la mesa 7 ya no aparece.
Código QR que abre una carta de ejemplo

En la mesa solo hace falta esto. Apunta con la cámara.

La carta, en la mesa

Y se abre la tuya.

Cada casa estrena su carta: su tipografía, su color, su manera de estar en la mesa. Diseñada para ese local — no una plantilla con tu logo.

Con los platos a la vista, porque lo que se ve, se pide. Y viva: lo que se acaba en cocina desaparece al momento, antes de que nadie lo pida.

Pruébala tú mismo

Esto no es una captura.

Es una carta funcionando de verdad. Ábrela y muévete por ella como lo haría tu cliente sentado a la mesa.

O Mercado ESENPT

Lo que entró esta mañana

Pulpo de roca

28,00 €
Moluscos

Zamburiñas

18,00 €
Moluscos
Se carga al pulsar, para no gastarte datos sin permiso.
Abrirla a pantalla completa

Lo que hay

Tres maneras de tenerla. Todas empiezan por la carta.

Peldaño 1 · La lleva Adianta

Carta gestionada

Diseñada para tu casa, con tus platos y tu manera. Los cambios del día nos los mandas por WhatsApp y aparecen hechos.

Tú cocinas, nosotros la carta.

La más pedida

Peldaño 2 · La llevas tú

Carta + panel

Lo mismo, con las llaves: precios, platos y «agotado» los tocas tú desde el móvil, en mitad del servicio si hace falta.

Las llaves, en tu bolsillo.

Peldaño 3 · La lleva tu sala

Carta + panel + comandero

El camarero comanda desde la misma carta y cocina lo ve al instante. Todo el servicio, en el mismo sistema.

La sala entera, a una.

Desde 35 € al mes, más el alta. El número exacto depende de hasta dónde quieras llegar y sale de ver tu carta: son veinte minutos.

De aquí

De la ría, como tus clientes.

La demo con la que trabajamos es un restaurante de aquí, con carta de aquí. Pídenosla y tócala: es el mismo sistema que instalamos, no un vídeo de producto.

Lo que suelen preguntar

Antes de que lo preguntes.

No. Apuntan con la cámara del móvil al QR de la mesa y la carta se abre en el navegador. Sin aplicación, sin registro y sin pedir el correo a nadie.

No, y no lo recomendamos. La carta digital se pone al lado de la de siempre, para quien la prefiera o para quien no se maneje con el móvil. Quitar el papel molesta a parte de la clientela y no hace falta.

Una persona, plato a plato, con los 14 de declaración obligatoria. La máquina propone al montar la carta, pero lo que se publica lo confirma alguien. Lo que no esté verificado la carta lo dice en claro en vez de inventarlo.

Días, no meses. Con una foto de tu carta de papel ya empezamos a montarla. Lo que marca el plazo es tu material: la carta y las fotos de los platos.

Es justo para lo que está hecha. Con el panel entras y lo cambias tú cuando quieras, y sale publicado al momento. Si prefieres no entrar a ningún sitio, nos lo dices por WhatsApp y lo cambiamos nosotros.

Desde 35 € al mes, más el alta. El número exacto depende de hasta dónde quieras llegar y sale de ver tu carta: son veinte minutos.

Hablamos donde ya estás:
por WhatsApp.

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